Foro Internacional de Ciudadanía Europea en Valladolid
La Junta de Castilla y León convocó a 50 alumnos y 15 profesores de distintos centros, públicos y privados, para celebrar un Foro Internacional sobre la Ciudadanía Europea, en la sala Fray Pío del Monasterio del Prado, en Valladolid.
Cualquier disculpa es buena para sentarnos a considerar el alcance de la palabra “ciudadanía”.
El programa comenzó con la inauguración del Foro por el Excmo. Señor consejero de Educación de la Junta de Castilla y León. Tomaron la palabra distintas personalidades de alcance mediático así como el francés Fabrice Lachenmaier, Presidente del Moviendo Europeo de los Alpes Marítimos en Francia, la profesora de la Universidad Veliko Tarnovo, en Bulgaria, el profesor Carlos Villalón de la Universidad de Chile y el profesor D. Javier Valle de la Universidad Autónoma de Madrid.
Los 50 alumnos y los 15 profesores escucharon desde las 9:30 de la mañana hasta las19:30 de la tarde las opiniones de los ponentes e intervinieron pidiendo aclaraciones.
Como es imposible resumir las aportaciones en el breve espacio de este comentario, me limitaré a resumir el discurso del profesor D. Javier Valle por ser el más aplaudido por alumnos y profesores.
Se planteaba el profesor Valle el origen histórico del concepto ciudadanía y recurrió para ello a la sociedad griega del siglo VI a.C. El significado, entonces, atribuía a cada ciudadano (hombre) igual poder político de decisión que a su vecino. Ese concepto, no alcanzaba a la mujer ni a los esclavos. Hasta llegar a nuestros días, la lucha por alcanzar el derecho a la ciudadanía viene señalada por numerosos hitos.
Pero ¿es un derecho natural del hombre, algo que corresponda a la dignidad humana?
Cabría que profundizar en la significación de “dignidad humana” como el trato que se corresponde a la naturaleza, a las necesidades del ser humano, que son distintas a las necesidades y a la naturaleza de otros seres como los animales, las plantas o las cosas. Tratar con dignidad a los animales supone respetar su alimento y el entorno en el que es posible su vida. Tratar con dignidad a un ser humano supone facilitarle todo lo necesario para que alcance la vida, la mantenga y pueda alcanzar la madurez. Un animal tiene necesidades distintas a las que tiene una planta o una cosa. Y el ser humano tiene también sus necesidades propias de su condición humana. El ser humano es un ser gregario que nace con muchísima dependencia de sus padres y que necesita de la colectividad para alcanzar la madurez en un grado muchísimo más importante que cualquier otro ser animal o vegetal.
El ser humano tiene, al igual que los animales y las plantas, necesidades materiales, como la comida, y otras necesidades de tipo intelectual, ético, de creencias, propias de su inteligencia superior.
Explicar el concepto de ciudadanía supone presentar a los alumnos todos estos conceptos antropológicos como base para la propuesta de unas actitudes ciudadanas:
- el ciudadano debe tomar conciencia de su propia dignidad y de las necesidades que se deben atender para potenciar su completo desarrollo: educación, sanidad, derecho civil que proteja su primer entorno (familia), libertad de asociación, de creencias, de expresión…
- el ciudadano que es consciente de su dignidad deberá tomar parte de las decisiones políticas que puedan afectar a algún aspecto de su condición de ser humano mediante la expresión del poder democrático
- el ciudadano puede ejercitar su decisión democrática no sólo el día de la votación: la elección personal se ejercita a diario mediante la reflexión sobre la adecuación de cualquier opción, a su condición de ser humano y por tanto a su dignidad.
El profesor Valle puso varios ejemplos:
- el ciudadano que reflexiona sobre las decisiones de otros sobre cómo debe vestir, cómo debe divertirse, en qué debe gastar su dinero…
- cada vez que se recibe un mensaje “pásalo”, antes de reenviarlo…
- quien reflexiona sobre los contenidos de la televisión, sobre los que se adecuan a su dignidad y actúa en consecuencia…
Esta reflexión es ya una forma de vivir una ciudadanía activa que conlleva, a posteriori, la expresión de la voluntad consecuente en las urnas.
El sobrino de atilano Nicolás
