La Junta de Castilla y León, en su programa de conciertos “Otoño en clave” ha presentado en Valladolid a la joven orquesta francesa “Ensemble Matheus”, que interpretó Concierto para dos flautas en mi menor, TWV E1 -1724- de George Philipp Telemann, dos motetes de Antonio Vivaldi, primera parte del concierto y Stabat Mater de Pergolesi, segunda parte del concierto.
Todo el programa resultó del agrado del público que llenaba el Auditorio de la Feria de Muestras y que aplaudió hasta arrancar la repetición del dúo final de Stabat Mater.
Sandrine Piau, soprano, y Sara Mingardo, contralto, interpretaron los motetes de Vivaldi y el Stabat Mater de Pergolosi con tal acierto que el público aplaudió su interpretación en latín. Pudiera ser que parte del público no conociese el significado exacto de las frases cantadas en latín pero ello no fue obstáculo para que la emoción del sentimiento cantado no traspasase la barrera idiomática y calase profundamente en el público.
Giovanni Pergolesi, formado en el Conservatorio de Nápoles, vivió tan solo 26 años (1710-1736). A pesar de su juventud, alcanzó el éxito con la ópera cómica La serva padrona, y fue nombrado director de un coro. Padeció de tuberculosis durante los dos últimos años de su vida. Stabat Mater fue compuesto precisamente durante su enfermedad. Stabat Mater utiliza la imagen de la Virgen María al pie de la Cruz, la madre que contempla el sufrimiento de su hijo, crucificado a mano de los hombres. Y ese dolor de la Virgen provoca en el compositor un arrepentimiento de sus pecados y un inmenso dolor.
Pergolesi expresa ese sentimiento doloroso a través de las dificultades que tiene que superar la voz de la soprano y de la contralto, quienes alternan sus correspondientes arias y se complementan, superponiendo sus esfuerzos en los dúos:
Dúo: “¿Qué hombre no lloraría/ si viera a la Madre de Cristo en tal suplicio?”
Aria soprano: “Vio a su dulce hijo/ vio a su dulce hijo/ moribundo, desolado,/ hasta exhalar el espíritu.”
Aria contralto: “Haz que me hieran sus heridas,/ embriagado por esa cruz/ y por el amor de tu Hijo”
Dúo: “Cuando muera mi cuerpo, haz que se conceda a mi alma,/ la gloria del paraíso”.
La pregunta que el público profano sin duda se hizo fue cuál era el estado anímico del autor de aquella composición que supo plasmar un sentimiento tan fuerte en el pentagrama. Porque no es posible crear ese dúo final suplicando la entrada en el paraíso sin desearlo con vehemencia.
Pergolesi compuso asimismo gran cantidad de música religiosa, un concierto para violín y música de cámara. Las melodías de Pergolesi, bellas y de un claro fraseo, contribuyeron a crear el estilo preclásico. Tras su muerte a los 26 años, su música se hizo tan popular que los editores acabaron atribuyéndole muchas obras de otros compositores.
Triplete en aciertos: la elección de la obra, la elección de la orquesta y la interpretación que consiguió trasladar la intensidad de los sentimientos del compositor al público en otra lengua, 270 años más allá del momento de su composición.
El sobrino de Atilano Nicolás
http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=1089
Aquí se puede acceder a un fragmento de Stabat Mater

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados