Pipo se muere. Es el cocker de mi vecina. Fue un regalo de sus hijos que trataban de fomentar una relación afectiva para que tuviera que salir a dar un paseo. Cuando nos hacemos mayores, un perro puede ser la disculpa para obligarnos a dar un paseo por la mañana y otro por la noche, mantener un horario, etc. Pero Pipo, ahora que su ama ya se había hecho al ritmo de su presencia, se muere. Tiene un tumor en la cabeza que le comprime un globo ocular y lo empuja hacia fuera.
Mi vecina lo llevó al veterinario quien le aclaró que los perros cocker son perros muy frágiles. Los criadores de perros los cruzan para mantener la raza y la belleza, el famoso pedigree, sin atender al parentesco. Es pues una raza manipulada en busca de un beneficio económico. Su belleza es tanta como grande la precariedad de su salud.
La enfermedad y el sufrimiento de Pipo me lleva a pensar en las manipulaciones genéticas a las que se someten embriones humanos en busca del hijo perfecto, del donante de material genético con el que sanar a otro ser humano enfermo. ¿Será pan para hoy y hambre para mañana? ¿Cuánto durará el “remiendo” genético y que daños causará en el ser humano que lo reciba? ¿Cuántos embriones –seres humanos en sus pasos iniciales- tendremos que sacrificar en el experimento? ¿Nos importan los seres humanos, el donante y el receptor, o nos importa en negocio económico que hacemos con el experimento? ¿Somos conscientes del negocio que estas “investigaciones científicas” mueve? ¿Nos tendremos que escandalizar algún día del blanqueo de dinero, de la corrupción de este negocio silencioso, reservado a los comerciantes de la “ciencia”?
El sobrino de Atilano Nicolás
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Hola Bernardette, soy Romy Escaró de Perú y estoy buscando a la familia Escaró en el mundo. Sería lindo tener comunicación y saber si venimos del mismo tronco familiar.
Saludos
Romy Escaró
Hola Romy puedes escribirme a
hedzole@hotmail.com
Un saludo.
hola como estas bernardette