Capadocia, corazón de Turquía
Han llegado ya. Un grupo de estudiantes y profesores turcos. Este curso, los jóvenes de nuestro instituto participan de un programa de intercambio con alumnos y profesores de un instituto de Ankara. Don Carlos, el profesor de Historia y Arte, ha preparado unos apuntes que faciliten la integración, porque el conocimiento es el paso previo a la aceptación.
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Capadocia
La antigua región de Capadocia ocupa la parte central de Anatolia, entre las ciudades de Newsehir, Kayseri and Nigde. Allí el viajero encuentra uno de las más fantásticos paisajes del mundo. El viento y las condiciones atmosféricas han erosionado un suelo de roca volcánica creando cientos de estraños pilares cónicos conocidos como “chimeneas de hadas”, muy altos y variada gama de colores entre el rosa, diferentes amarillos y marrones sonrosados.
Capadocia es una tierra extraordinaria, combinación única de belleza natural y un pasado histórico y cultural fascinante. Hititas, bizantinos, y los primeros cristianos establecidos aquí han dejado numerosas huellas aprovechando la labor de erosión y depósitos volcánicos de la naturaleza.
Gorme es el corazón de Capadocia y es una importante área para la compra de alfombras y kilims, recuerdos en ónice y vinos locales. Es también una región para realizar excursiones y safaris fotográficos. El paisaje es sobrecogedor durante las cuatro estaciones. Campos de amapolas en primavera, de frutos y flores en verano, de racimos de uvas y terrenos dorados en otoño así como extensiones de nieve en invierno.
El paisaje de Capadocia
Extraordinariamente espectacular, como un mundo perdido de brillo y color, el paisaje de Capadocia encuentra su lado de fantasía con las formaciones geológicas conocidas como “chimeneas de hadas”.
Hace millones de años la lava y la ceniza volcánica de los volcanes ahora extinguidos Erciyes, Hasandagi y Golludag, cubrieron la meseta con tufo creando un medio fácil de modelar por la mano artesana de la naturaleza. El aire, la lluvia y las inundaciones han esculpido la zona creando inolvidables valles, mágicos monolitos con forma de cono y un paisaje que desafía cualquier intento de descripción.
Los seres humanos han dejado también su impronta en este paisaje. Los cristianos perseguidos llegaron en oleadas y excavaron allí pequeños refugios a modo de lugares defensivos en rocas altas, difíciles de encontrar en valles y gargantas. Una multitud de los primeros eremitas excavaron aquí sus monasterios e iglesias y completaron su trabajo con frescos poblados con historias del Antiguo y Nuevo Testamento. Otros añadieron su huella al paisaje como los hititas, frigios, medos, persas, romanos y otomanos.
Innumerables monasterios, capillas, iglesias, palomares pueblan el paisaje de Capadocia así como 37 ciudades subterráneas. Un ejemplo es Derinkuyu con más de ocho niveles de profundidad.
Las iglesias cristianas de Capadocia
Los primeros cristianos construyeron innumerables iglesias, capillas y monasterios. Más de 600 iglesias están catalogadas, diseminadas por los valles.
El arte de estas iglesias comprende dos estilos: iconoclasta perteneciente a los siglos 8 y 9 con decoraciones en rojo y motivos geométricos y el arte de los siglos 12 y 13 con decoraciones sobre yeso que muestra la vida de Cristo y los santos. En algunas iglesias los frescos se han desprendido y muestran decoraciones anteriores.
Las ciudades subterráneas de Capadocia
También en esta región existen numerosas ciudades subterráneas usadas por los cristianos como refugio para defenderse de sus enemigos en el pasado. Estas ciudades estaban bien escondidas y seguras. Se pueden ver almacenes para el grano, establos, dormitorios, cocinas, pozos de agua y canales de ventilación.
La ciudad de Derinkuyu, a 50 kilómetros al sur de Goreme, acogió a 20.000 personas. Tiene ocho pisos de galerías abiertas a los visitantes. Los canales de ventilación descienden en forma circular desde la superficies a los niveles inferiores y crean una sensación de laberinto. Unas piedras circulares enormes se rodaban para sellar los pasillos de entrada y hacer completamente inaccesible el interior.
Se conocen 37 ciudades subterráneas en el área aunque sólo unas pocas están abiertas al público.
Tú, querido tío Atilano, y yo, que sabemos poco de Turquía, nos hemos quedado asombrados con estas explicaciones de Don Carlos y estamos seguros que será una buena oportunidad para nuestros jóvenes este programo de intercambio.
El sobrino de Atilano Nicolás
