Impulsada por la Orden de la Santísima Trinidad (Iglesia Católica)
http://www.prolibertas.org/
Prolibertas es una Fundación, sin ánimo de lucro, promovida e impulsada por la Orden de la Santísima Trinidad Provincia España-Sur. Fue clasificada como de asistencial social y cooperación al desarrollo, por Orden Ministerial de fecha 31/10/01. Figura inscrita con el Nº 29-0069 en el Registro de Fundaciones Asistenciales del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Según recogen sus estatutos, su objeto principal es la lucha contra la marginación y exclusión social, atendiendo y ayudando a todo tipo de personas que, sin distinción o discriminación alguna, dentro o fuera del territorio nacional, padezcan algún tipo de necesidad o marginación, careciendo de medios propios para su solución.
Ante la realidad social tan compleja y desesperanzadora que vivimos hoy, los Trinitarios nos planteamos la necesidad de dar respuestas concretas, organizadas y actuales. Así, desde la búsqueda del compromiso con los hombres y las mujeres de nuestro tiempo, surge Prolibertas.
Esto es lo que encontró Aquilino en Internet. Y tú, querido tío Atilano, apuntaste algo que me ha hecho pensar mucho:
- Esto sí que es una bomba accionada en el punto más débil de la sociedad. Me río yo de las revoluciones y guerras que pretenden transformar la sociedad, y lo único que hacen es sacrificar las vidas de inocentes. Porque sabréis que los Trinitarios llevan peleando, por los presos, siglos. Recuerdo haber leído en la escuela (y ya llovió) que los Trinitarios conseguían el dinero para rescatar a los rehenes cristianos que capturaban los moros y los turcos. Y cuando no conseguían dinero suficiente (que los cristianos daban como limosna) entonces se cambiaban ellos mismos y ocupaban el puesto de los rehenes. Hay un caso muy famoso: el propio Miguel de Cervantes, el autor del Quijote. Él y su hermano fueron capturados cuando regresaban a España, desde Italia, cerca de las Islas Baleares. Como traían unas cartas de recomendación por su participación en la batalla de Lepanto contra los turcos, su rescate “subió de precio”. Así que los hermanos Trinitarios tuvieron que trabajar más para conseguirlo.
Hasta hoy, a lo largo de la Historia, tenemos numerosos ejemplos lo suficientemente ilustrativos de lo que esta orden religiosa, de la Iglesia Católica, hace por las personas que la sociedad califica como “marginales”. Personas sin dinero, sin trabajo, sin papeles… Provenientes muchos de ellos de África, de Oriente Medio, de otras culturas y otras religiones.
Los Trinitarios no se ponen una bomba y la hacen estallar en medio de esta gente, para hacerlos desaparecer. No. Renuncian a sus propias vidas y proyectos personales para atender a estas personas, como les gustaría que les tratasen a ellos. Así trabajan en las cárceles ayudando a la reinserción de los que allí se encuentran; montan comedores para los que no tienen “el pan nuestro de cada día”; montan centros de acogida para los “sin-techo”; organizan cursos de formación de todo tipo…
Accionar una bomba-persona requiere su valor. Pero es cosa de un segundo. Entregar toda una vida, día a día, minuto a minuto, requiere mucho amor a los necesitados y -¡qué casualidad!- muchos de ellos rezan a Alá.
El sobrino de Atilano Nicolás
