Tara da su primera conferencia en la apertura de año académico…
Las Señoras
José Jiménez Lozano
Doña Carmeli, la directora de las Comarcales, ha pedido a Tara que dicte una conferencia con motivo de la apertura del año académico sobre algún libro de José Jiménez Lozano. Le pareció muy interesante la crítica que Tara hizo sobre el libro Carta de Tesa del autor castellano. Y este es el resumen.
Las señoras es un texto narrativo que consta de catorce capítulos. Las protagonistas son mujeres. O quizás se podría decir que es la mujer ideal del siglo XXI. Una mujer fragmentada, “deconstruida” dirían hoy los críticos del postmodernismo, o bien, conformada a partir de los diferentes papeles que se espera de ella. José Jiménez Lozano define la mujer ideal como una mujer culta, capaz de manejar en la conversación cotidiana palabras, frases, de otras lenguas (inglés, francés, alemán, italiano y por supuesto latín). Una mujer que domina hechos históricos hasta llegar a la sutileza de la anécdota. Una mujer que vive con independencia afectiva o mejor con dependencia afectiva del conocimiento y que atesora libros, que los maneja y que los cita. No es fácil incluir en la conversación con un amigo citas de versos o de frases de otros autores. Pues así nos describe, su autor, a Constancia y a Clemencia que son las dos “ya no tan jovencitas” protagonistas de Las señoras. Constancia y Clemencia viven en una ciudad pequeña y son admiradas por sus conciudadanos. Se definen así mismas a lo largo del relato de este modo:
“- Nosotras, comisario, somos, y siempre hemos sido, agustinianas, demócratas, republicanas, anarquistas y reaccionarias”, aunque todos los personajes que comparten el reparto en la novela las consideran físicamente elegantes, socialmente encantadoras y de trato exquisito. Dos hermanas tan sumamente compenetradas que se diría que es una persona desdoblada para poder mostrar al lector que el grado de cultura que han alcanzado es tan alto, que no existe en su ciudad de provincias autoridad, ni civil ni eclesiástica, capaz de seguir el ritmo de su pensamiento, el fluir de datos históricos o la comprensión de las palabras empleadas en otras lenguas. Para llegar a comprender la definición que de sí mismas hacen se precisa un conocimiento de la historia nacional y europea y sus implicaciones políticas.
Pero estas dos hermanas, ya ancianas, pues asistieron al triste espectáculo de la segunda guerra mundial durante su estancia en un colegio suizo, conviven con otras dos mujeres. Una de ellas, Simone, vive en su casa en régimen de pensión. Es una mujer también culta que se dedica a preparar su tesis doctoral titulada “Vía unitiva y dolor del mundo”. Con solo la pincelada del enunciado, el autor nos da la clave para entender a Simone como una mujer mística y entregada a la acción social en favor de los necesitados. Simone representaría el aspecto espiritual tan inherente a la condición de mujer y su generosidad en favor de los que la rodean.
Amelita es el cuarto personaje femenino que conforma la idea de mujer. Es la persona que prepara la comida y atiende a las dos “ya no tan jovencitas señoras”. Encarna la imagen de la sensualidad a través del buen comer. Es una estupenda cocinera y cuando ella está en la casa los aromas parecen traspasar el papel hasta llegar al lector.
Todas ellas aman en un sentido espiritual o intelectual y ponen sus dones al servicio de los demás, a las causas sociales, arriesgando sus vidas en algún momento. Por eso se definen como reaccionarias, porque reaccionan ante el dolor ajeno.
Esta idea de mujer ideal se opone a la ignorancia generalizada de la sociedad que aparece en la obra, en los contenidos de los programas televisivos, incluso en los contenidos de los best-sellers. La obra culmina con el triunfo, el reconocimiento social del dominio cultural que las dos hermanas poseían, mediante el premio en un concurso televisivo, y el fracaso doloroso de la incomprensión social a su labor en favor de los débiles en una sociedad donde los ideales son utilizados por los poderosos en su propio beneficio.
¿Qué te parece, querido tío Atilano? ¿Crees que las jóvenes de hoy seguirán considerando como un ideal el dominio de varias lenguas y el estudio? ¿Seguirán interesadas en poner todas sus capacidades al servicio de los demás? ¿Será por irrealizable tan sólo un sueño, un ideal?
El sobrino de Atilano Nicolás
