Ya no queremos ser donantes de órganos
Doña Mercedes, la médico del pueblo, está muy preocupada
Querido tío Atilano:
Después de la última conversación que sostuvimos con Aquilino sobre el contrabando de órganos humanos y la legislación europea sobre este tema, todos en el pueblo andan asustados.
En el bar de jubilados se comentó, como de pasada, que hace medio año poco más o menos, doña Mercedes, la médico, les habló sobre el sentido de ciudadanía, el altruismo y la posibilidad de convertirse en donantes de órganos. Doña Mercedes es la médico del pueblo desde hace veinte años. Vive con nosotros y ha visto nacer y morir a más de la mitad de los habitantes del lugar. Todos la respetan y reconocen su competencia y su buen hacer. Ella fue la que les animó y en una sola tarde, la mayoría firmaron los documentos como donantes de órganos en caso de fallecimiento repentino –accidente de tráfico o similar-. Como generoso, este pueblo es ejemplar.
Pero ahora, después de comprender todo lo que Aquilino descubrió en la red sobre contrabando de órganos y después de haber oído hablar a algunos políticos sobre la oportunidad de admitir la aplicación de la eutanasia en España, quieren volver a pensarse su decisión de ser donantes de órganos. En la red se puede encontrar igualmente información abundante sobre las actuaciones dudosas de algunos profesionales de la medicina que acogiéndose a la ley que permite la eutanasia en algunos países, han cometido numerosos abusos. Por ejemplo en Holanda . En el Reino Unido se ha discutido mucho sobre este tema y de momento se ha rechazado la eutanasia, precisamente por el incremento de los abusos durante el periodo durante el que se discutía.
¿No crees, querido tío Atilano, que todos estaríamos más tranquilos si la ley exigiese a los profesionales de la Medicina un estricto respeto a la vida humana? ¿Y fiados de esa escrupulosa conducta médica, todos volveríamos a compartir el altruismo, la generosidad de participar en los programas de donación voluntaria de órganos?
Un saludo.
El sobrino de Atilano Nicolás
